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Las mantarrayas también tienen amigos: la ciencia revela su compleja vida social en los arrecifes

Lejos de ser viajeras solitarias, las mantarrayas de arrecife (Mobula alfredi) construyen vínculos sociales duraderos, organizan comunidades dinámicas y utilizan estaciones de limpieza como nodos clave de interacción, según un estudio de largo plazo realizado en Indonesia.


Durante años, la mantarraya de arrecife fue descrita como una presencia elegante pero solitaria en los ecosistemas coralinos. Coincidía con otros individuos solo cuando el alimento, la reproducción o el descanso lo exigían. Hoy, esa imagen empieza a cambiar.

Un estudio desarrollado en Raja Ampat, uno de los archipiélagos con mayor biodiversidad marina del planeta, demuestra que estas mantarrayas no solo se agrupan por azar. Forman relaciones sociales estables, reconocen a otros individuos y mantienen preferencias de compañía que pueden durar años.

Amistades que se sostienen en el tiempo

El equipo de investigación analizó más de 500 grupos de mantarrayas a lo largo de cinco años, utilizando herramientas de análisis de redes sociales aplicadas al comportamiento animal. El objetivo era distinguir entre encuentros casuales y asociaciones sociales reales.

Los resultados fueron concluyentes: las mantarrayas muestran preferencias sociales persistentes, especialmente entre hembras. Estas asociaciones no dependen exclusivamente de la disponibilidad de alimento ni de condiciones ambientales, lo que sugiere una forma de reconocimiento individual y decisión social activa.

Una sociedad flexible, pero organizada

La estructura social observada corresponde a un sistema de fisión-fusión, donde los grupos se separan y recomponen constantemente. Este tipo de organización, también presente en delfines y otros mamíferos sociales, permite flexibilidad sin perder cohesión comunitaria.

El análisis reveló, además, que la población se divide en dos comunidades principales, con individuos que tienden a asociarse con otros de características físicas similares, un fenómeno conocido como asortatividad por fenotipo.

Las estaciones de limpieza: algo más que higiene

Uno de los hallazgos más relevantes es el rol social de las estaciones de limpieza, puntos específicos del arrecife donde peces pequeños eliminan parásitos de la piel de las mantarrayas.

Estos espacios funcionan como verdaderos centros de encuentro, reforzando vínculos sociales y la cohesión de las comunidades. La alta fidelidad de las mantarrayas a estos sitios sugiere que su valor va más allá del beneficio fisiológico, aunque los investigadores aún exploran posibles intercambios de información o aprendizaje social.

Implicancias para la conservación marina

Reconocer que las mantarrayas son animales sociales cambia la forma en que deben ser protegidas. La perturbación de estaciones de limpieza o nodos sociales clave —por ejemplo, debido al turismo de buceo intensivo— puede afectar no solo a individuos aislados, sino a redes sociales completas.

Comprender estas dinámicas permite diseñar estrategias de conservación más efectivas, enfocadas no solo en especies, sino también en las relaciones que sostienen a las poblaciones marinas.

Proteger a las mantarrayas, sugiere la ciencia, implica cuidar los lugares donde se encuentran… y los lazos invisibles que las mantienen unidas.


Referencia Original

Perryman, R. J. Y., Venables, S. K., Tapilatu, R. F., Marshall, A. D., Brown, C., & Franks, D. W. (2019). Social preferences and network structure in a population of reef manta rays. Behavioral Ecology and Sociobiology, 73(114). https://doi.org/10.1007/s00265-019-2720-x

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