Fragata Portuguesa: El riesgo azul del mar
Este organismo marino, dotado de un potente veneno, exige precaución extrema en las playas caribeñas debido a su impacto en la salud pública.
La Fragata Portuguesa (*Physalia physalis*), también conocida popularmente como aguamala, se ha convertido en un visitante frecuente y peligroso en las costas del Caribe. Según investigaciones recientes de Scott-Frías y Mujica de Jorquera (2020), este organismo no es una medusa común, sino una colonia de individuos que trabajan en conjunto. Su presencia aumenta considerablemente durante las temporadas de viento y vacaciones, lo que eleva el riesgo de incidentes dolorosos para los bañistas que confunden su llamativo color azul con un objeto inofensivo.
Un equipo que navega unido
A diferencia de otros animales marinos, la Fragata Portuguesa es un sifonóforo. Esto significa que funciona como un equipo de organismos especializados que no podrían sobrevivir por separado.
Su característica más visible es una estructura flotante que actúa como una vela, permitiéndole desplazarse con las corrientes y el viento. Esta «bolsa» de tonos azulados y violáceos es lo que suele atraer la curiosidad de niños y adultos en la orilla.
Sin embargo, bajo esa apariencia de globo inofensivo se esconde un mecanismo de defensa sumamente sofisticado y potente que puede causar estragos en la piel humana.
Tentáculos de diez metros de largo
El verdadero peligro reside en sus tentáculos, que pueden extenderse hasta los 10 metros de longitud. Estas extensiones están cubiertas por células especializadas llamadas nematocistos, que funcionan como diminutas agujas invisibles.
Al entrar en contacto con la piel, estas células inyectan un veneno que produce un dolor intenso e inmediato. La zona afectada suele presentar una inflamación marcada y líneas rojas que siguen el rastro del contacto.
Los expertos advierten que incluso si el animal parece muerto en la arena, sus tentáculos conservan la capacidad de inyectar toxinas. Por ello, la recomendación principal es nunca tocarlas, ni siquiera con calzado o palos.

Qué hacer ante una picadura
En caso de un contacto accidental, la rapidez y el método de limpieza son fundamentales para evitar complicaciones mayores. Lo primero es alejarse del agua y buscar ayuda médica de inmediato.
Es vital evitar el uso de agua dulce (de la llave o embotellada), ya que el cambio de salinidad provoca que las células de veneno restantes estallen, agravando la lesión. Tampoco se debe frotar la piel con arena o toallas.
La recomendación científica es lavar la zona exclusivamente con agua de mar o, en su defecto, con un poco de vinagre para neutralizar las toxinas. El uso de hielo también está contraindicado en los primeros momentos del auxilio.
Equilibrio natural y ciencia médica
A pesar de su mala fama, la Fragata Portuguesa cumple un rol esencial en el ecosistema marino. Actúa como un depredador que ayuda a controlar las poblaciones de otros organismos pequeños, manteniendo la limpieza del océano.
Además, su veneno es objeto de estudio constante en la comunidad científica. Los investigadores analizan sus componentes químicos con la esperanza de desarrollar nuevos medicamentos y tratamientos para diversas enfermedades humanas.
Comprender su comportamiento y saber cómo reaccionar ante su presencia nos permite compartir el espacio costero de forma segura, respetando la biodiversidad mientras protegemos nuestra salud.
Referencia Original
Scott-Frías, Joxmer & Mujica-Jorquera, Esmeralda. (2020). The Portuguese man-of-war or bluebottle (Physalia physalis): Public health importance (In Spanish). Bionatura. 5. 1418-1422. 10.21931/RB/2020.05.04.24.
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