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Impacto de la pirotecnia en lobos marinos

Mientras que para nosotros el Año Nuevo es sinónimo de celebración y luces, para la fauna silvestre puede representar un evento de estrés extremo.

En el Islote Lobería de Cobquecura, Chile, un equipo de científicos documentó cómo un espectáculo de fuegos artificiales alteró drásticamente el comportamiento de una colonia de lobos marinos sudamericanos (Otaria flavescens).

Un estruendo en plena temporada crítica

El evento ocurrió durante la madrugada del 1 de enero de 2015. La municipalidad lanzó 745 bombas aéreas a solo 710 metros de la colonia. El ruido ambiental pasó de unos tranquilos 70 decibeles (dB) a picos de 86 dB.

Lo preocupante es que esto sucedió en plena temporada de reproducción. Entre diciembre y febrero, las hembras llegan al islote para parir y cuidar a sus crías recién nacidas, lo que las vuelve especialmente vulnerables a cualquier perturbación externa.

El silencio y la huida inmediata

Los investigadores observaron dos reacciones principales y alarmantes. Primero, se produjo un cese inmediato de las vocalizaciones. Antes de los estallidos, se registraron 287 llamados en 13 minutos; una vez iniciada la pirotecnia, el silencio fue total y los animales entraron en estado de alerta.

Segundo, se registró un abandono masivo del islote. Antes del evento, la colonia albergaba unos 430 individuos. Siete horas después de los fuegos artificiales, el número se redujo a menos de la mitad. Los registros indican que las rocas quedaron prácticamente vacías al finalizar el espectáculo.

Consecuencias inciertas y recuperación

Afortunadamente, los animales comenzaron a regresar por la tarde, y para el 2 de enero la abundancia volvió a niveles normales. Sin embargo, los científicos advierten que aún no conocemos las consecuencias a largo plazo de este tipo de eventos en la supervivencia de las crías o la estructura de los harenes.

Todavía se está investigando si estos mamíferos poseen la plasticidad conductual suficiente para adaptarse a estas perturbaciones humanas. Por ahora, la evidencia sugiere que el impacto auditivo y visual es lo suficientemente fuerte como para interrumpir sus procesos naturales más importantes.

Referencia Original

Pedreros, E., Sepúlveda, M., Gutierrez, J., Carrasco, P., & Quiñones, R. A. (2016). Observations of the effect of a New Year’s fireworks display on the behavior of the South American sea lion (Otaria flavescens) in a colony of central-south Chile. «Marine and Freshwater Behaviour and Physiology«, *49*(1), 75-80. http://dx.doi.org/10.1080/10236244.2015.1125099

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